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lunes, 1 de abril de 2013

Peñalara con Carlos

Habíamos quedado a las nueve para irnos , pero a Carlos se le olvidó cambiar la hora este Sábado, cuando le llame a eso de las nueve estaba sobadisimo, me dijo con una voz de sonámbulo "quien eres", le digo "soy yo Javier", y contesta "pero si todavia son las ocho de la mañana cabrón", y yo "vamos holgazan jajaja, que te has olvidado de cambiar la hora".

Un puntazo jaja, pero luego compramos el pan que era lo único que nos faltaba y pusimos rumbo a la estación de entrevías . Mirábamos al cielo y no veas lo cubierto que estaba, pensábamos que iba a llover, pero nos daba igual, estábamos hasta las narices de estar en casa toda la semana santa .
cogimos el primer tren, y solo llegamos hasta Atocha , y ya con el  segundo podíamos llegar a Cercedilla.
nos dormimos allí mismo en los asientos del tren. Estaba yo soñando con una chica muy guapa, disfrutando de  ese viaje al paraíso, y no me refería a Cercedilla, cuando note un zarandeo, me despierto y.."¡¡¡buenos días caballero!!!" el supervisor del tren requería mi billete. Yo tengo un abono mensual B3, que me valía para llegar a Villalba solamente, no hasta Cercedilla, pero no pensaba que la renfe  pusiese un revisor en el  último pelo del culo del mundo, y así fue como me pilló el revisor que me clavo doce con treinta y cinco, y no eran centímetros, eran euros, además tuve que aguantar el recochineo de mi colega partiéndose el culo de mi.

Bueno con todo y con eso llegamos a Cercedilla donde teníamos que comprar el billete a Cotos, que era el único billete que tenia pensado pagar. Me acerco a la taquilla y allí estaba , el mismo cabrón que me había echo pagar hace un momento era también el taquillero, así si que se ahorra dinero la renfe, dos trabajos por un solo sueldo.
Le miré con cara de haberle pagado la comida ese día, y compré los billetes a Cotos.
A la una de la tarde subió el tren a Cotos , desde ese momento se me olvido lo que había pasado y mire al rededor, a pesar de que lucia un sol radiante Navacerrada estaba a tope de nieve, eran unas vistas espectaculares.
Llegamos a Cotos, y todo era de color blanco, la nieve lo invadía todo, menos la carretera.
Me puse las botas que mi amigo Carlos había traído , por que mis deportivas tenían la suela que parecía los neumáticos de seco de Alonso, y resbalaban  .
Con esas benditas botas subí , el primer repecho nos dejó claro como iba a ser andar por la nieve , deberíamos haber llevado botella de oxigeno y desfribilador, jajaja, por que a pesar de darle mucho a la bici y todo eso , estábamos cansadillos, normal en parte por que el día anterior nos metimos una paliza de cuatro horas jugando al fútbol, pero así somos nosotros, cabezones.
seguimos las huellas dejadas por muchos excursionistas y montañeros , era todo precioso, y mira que no me gusta ser tan cursi, pero es que era realmente así.


Cada paso costaba la vida, por que el pie se hundía mucho en la nieve, parecía que la tierra nos quisiera tragar .
Caminando caminando llegamos a la loma que hay antes de la laguna, donde paramos a comer, pues eran ya  las tres de la tarde . Empezamos a sacar cosas y eso parecía un mercadillo , yo había frito un montón de lomo y panceta, además teníamos jamón york ,chorizo,salchichón y la tortilla española que hizo Carlos .
Para beber teníamos dos zumos, agua y una tetera con café caliente, vamos que si viniese una avalancha y nos hubiese sepultado, de hambre no nos moriríamos, de echo me imagino a los de salvamento todo preocupados escarbando, y descubriéndonos bajo la nieve atiborrandonos de chorizo, salchichón, panceta,lomo,café y zumo,jajaj, seriamos de los pocos que después de estar unos días bajo tierra saldríamos mas gordos,jajaj.




Después de ponernos finos subimos esa ultima loma hasta ver la laguna, que estaba espectacularmente helada , solo había dos agujeros por los que se veía el agua , y al rededor una capa muy espesa de hielo.
Después de varios minutos haciendo fotos , nos pusimos en marcha, me di la vuelta y ¡¡plaf!!  bolazo de nieve en toda la cara, mi compi me había declarado la guerra,así que saque toda la artillería y fabriqué un boloncio de nieve, el enemigo atacaba por doquier, tenia nieve por dentro de las botas, y en los bolsillos,  ataqué con el boloncio,  que en el aire perdió la mitad de su masa, y la otra mitad se desvió del objetivo por el viento.
El enemigo se disponía a atacar de nuevo, pero metió la pata hasta el infierno, momento que aproveche para cebarle a bolazos, y como estábamos ya cansados comenzamos a bajar.
Entre el partido del día anterior y la caminata de subida se me resintió mucho la rodilla, y llegué abajo medio cojo, pero justo a tiempo , por que en el momento en que llegamos a la estación comenzó a llover fuerte.
Por fortuna para nosotros, hizo un buen día hasta ese momento.

a la vuelta hubo otro revisor, pero esta vez tenia el billete, no así los otros tres o cuatro pasageros a los que clavo doce con cincuenta. Se nota que estos tíos viven bien, si te fijas todos son altos y regordetes , por que todos comen a costa de lo que le quitan a los demás .
Llegamos a las nueve a casa pero me lo pase de p...a madre.
La siguiente que tenemos planeada es para el verano: El camino de Santiago en bici, quien quiera puede venirse con  nosotros.

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