635 días 8932km

lunes, 2 de septiembre de 2013

CAMINO DE SANTIAGO:Segunda jornada (Rabanal del Camino - Villafranca del Bierzo 60 km)

Esa noche dormí de puta madre ,  en parte por que acumulaba  un día sin dormir por las malas condiciones del primer albergue y por que mis piernas acumulaban ya setenta kilómetros.
Con las pilas bien recargadas me levanté a las siete de la mañana que es cuando abrían el bar para desayunar, desayuné como siempre un zumo y un vaso de leche con un bollo.
Como siempre volví al albergue y recogí mis cosas , me acerqué al cobertizo de las bicis y monté las alforjas.
Salir de Rabanal es bonito por que el pueblo tiene  calles estrechas y hace que parezca un pueblo medieval.No obstante tras salir del mismo pueblo empieza el primer puerto del recorrido , unos quince kilómetros cuesta arriba con una espectacular niebla típica, no solo de las zonas de alta montaña ,sino también de Galicia, aunque todavía estábamos en la provincia de León. Suerte que contaba con la compañía de uno de los granadinos. Llegamos a la cumbre señalizada con esta cruz y esta ermita:



Esa cosa circular del suelo es un reloj de sol.
y claro todo lo que sube baja, con esa intensa y penetrante niebla descendí ese monte por la carretera igual que cuando lo subí. El viento peinaba mis ideas en esa fría mañana casi gallega pero aún leonesa .
Los granadinos mas cautos que yo prefirieron ir por el camino de tierra aunque tuviesen que ir frenando por los peregrinos de a pie .
yo bajaba y bajaba ,las curvas se sucedían a lo largo de la loma de la montaña  , la velocidad hacía silvar cada vez más el viento  y la exultante vegetación escondía aún más si cabe la carretera , entre eso y la niebla, en las curvas era necesario frenar e ir con mucha delicadeza , por que con todo el peso de las alforjas era fácil perder el control de la bici.
Tras una intensa bajada se suceden dos o tres pueblos semejantes a Rabanal , estrechos y bonitos.






A eso de las diez  de la mañana se empezó a ver en el horizonte un pueblecito con una bonita iglesia.
Todavía seguía la cuesta abajo cuando ¡fiuuuuuuuuuuuu! -me pasa un granadino a toda leche , yo iba al límite  y con algo de precaución, dos segundos después ¡fiuuuuuuu!-otro granadino.






En el pueblo de cuyo nombre no quiero acordarme les encontré desayunando, yo que ya había desayunado tome un plátano y dos barritas que llevaba. Me acerqué a la iglesia que estaba cerrada y volví a pedalear junto a los granadinos que ya estaban arrancando.
El camino se volvió plano aunque no dejamos la carretera.
Junto al último granadino llegué a  Ponferrada que con Astorga constituyen los dos  pueblos más bonitos del camino.
Ponferrada nos recibió con una cuesta arriba que llevaba al imperial castillo :


Es increíble subir por la rampa del castillo y llegar al interior como si de un caballero subido en su caballo se tratase.



El cuerpo me pedía quedarme eternamente en ese pueblo pero mi destino todavía no estaba a la vista así que había que continuar.
Los pueblos dejaron de ser estrechos y pequeños para mostrar más amplitud e iglesias mas grandes en alguna de las cuales pude sellar.


Los kilómetros se sucedían al calor de un intenso sol , que a eso de las once pegaba , mis pedaladas me llevaron a un pueblo llamado Valtuille de Arriba donde me tome un bocadillo que tenia de reserva.
Con  energía de sobra  ya en el cuerpo arrancamos el granadino ,que había encontrado higos y se los había comido, y yo , al tiempo que nos alcanzaron los otros dos .

Completos ya zarpamos los cuatro jinetes del apocalipsis , quedaba poco para llegar al siguiente pueblo grande llamado Villafranca del Bierzo .
No tardamos mucho, pues el camino seguía siendo plano y con algo de tierra, en Villafranca lo primero que me llamo la atención fue esta tienda de bicis antiguas :


Bajando una calle empedrada por el diablo llegamos al centro del pueblo antes de la una de la tarde.
Dejamos las bicis apoyadas en un banco y  nos tomamos algo en  un bar de ese pueblo, bueno los granadinos se pusieron contentillos de cerveza.




Cogimos albergue en lo que antes era un colegio de curas de allí, reconvertido en lugar de descanso para peregrinos.
El lugar tenia un hermoso patio y un pozo del que los curas sacaban agua:


Mientras mis socios se acicalaban yo comí por que soy muy lento comiendo y viceversa.
Un tiempo después de levantarme de una siesta de hora y media  recibí la llamada de Oscar que había llegado a Villafranca , por lo visto rompió los frenos de su bici que eran de disco(desaconsejables para el camino) y tubo que esperar en Ponferrada mucho tiempo para que se los repararan , aunque tubo la suerte de que se lo hicieron completamente gratis, y además en Valtuille de Arriba encontró la ganga del día , ya que le dieron de comer paella en una especie de bar cubierto con una lona que yo había estado observando cuando hice la parada , por si eso no fuera poco allí mismo le dieron sandía, higos y cerezas algunos agricultores de la zona. La verdad es que casca por los codos pero luego encuentra todo lo mejor por que es más nervioso que yo.
Ya con él en Villafranca visité las tres iglesias del pueblo incluyendo también el pozo y una sala desde donde los curas veían la misa , que estaba elevada y salia como un palco en una pared del santo lugar.
Así cayó la noche y volví con los granadinos que estaban en un bar  cenando.









Cené con ellos y a la cama, por que los kilómetros pesaban en mis párpados caídos por el peso del día de trajín

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario