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viernes, 7 de febrero de 2014

El viento

El viento pega y pega, silba hasta ensordecer el sonido de los coches y autobuses, sólo oigo su dulce trino, que se expande por todo Madrid, noto su fuerza, pues con su brazo me intenta tirar de la bici cada día, como si no le gustasen los ciclistas, me empuja de frente,me intenta asfixiar, luego de lado, está enfadado, pedaleo hacia adelante pero la bici se mueve hacia atrás, como los cangrejos,las cuestas abajo son como cuestas arriba y las cuestas arriba cuestan más que nunca.
No pasa nada, por que me encojo y con mi espigado cuerpo corto el brazo justiciero de Eolo , que me pone a prueba todas las mañanas, me obliga a ir inclinado como si fuese la torre de pisa para contrarrestar su ímpetu.

Intenta tronchar  y derribar  a los árboles, son su particular punching-ball , los golpea y ellos regresan a su posición original y los vuelve a golpear, no se cansa.


Dicen que el viento silba con fuerza estos días, que el océano le baila a son de las olas ,los árboles acompañan, con la lluvia de fondo, dicen que tiemblan las rocas con la energía del mar rompiendo al compás de la música del viento, dicen que van a la deriva barcos,aviones y ciclistas, pues el viento juega con ellos como si fuesen piezas de ajedrez.


El silencio es mi patria
y mi nación la montaña
mi himno es el viento
y los árboles mi escudo eterno