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domingo, 6 de julio de 2014

Una excusa:Carrera de tacones

Por fin he acabado los exámenes, terminé el  lunes, y la cosa no ha ido mal, tampoco es que sea para tirar cohetes pero no vamos mal en la uni. El martes aproveché para esquilarme, por que claro después de un mes y poco sin afeitarme y encerrado, pues uno parece un delincuente , de echo los guardias del mercadona no me quitaban ojo de encima ese día que fui a comprar algo para cenar. Y el miércoles descansé, y ayer ya estaba con lo de siempre, estoy en casa , solo, sin amigos,y con unas ganas de coger la bici después de los exámenes , que lo que tenía no era mono, era gorila de bici , tenía muchas ganas. ¿Que hago?, y se me ocurrió mirar el programa de fiestas del orgullo gay.Mirando encontré algo llamativo y gracioso, una carrera de tacones cerca de Gran Vía. No faltaba más, me enfundé el chaleco, el casco y el reflectante del pie, metí agua  y galletas para picar mientras veía la carrera y tirando que es gerundio.
Un gustazo volver al asfalto después de estar encerrado, se me caía hasta la baba del gusto, como siempre pronuncié las palabritas mágicas en el semáforo de la esquina "voy a conducir bien, respetando y haciéndome respetar", es mi forma de rezar para que todo valla muy bien, y rumbo al centro.
La Albufera estaba como siempre "abarrotá" que diría alguien , pero bajé bien.
Nunca lo he contado pero en los semáforos cuando nos paramos consigo quedarme en equilibrio sin caerme, técnica que he aprendido a base de entrenar en los semáforos, hasta tal punto que ahora consigo quedarme quieto sobre la bici con solo una mano durante al menos treinta segundos, cosa que fascina a muchos conductores , que se quedan ensimismados mirando y riendo. Si pierdo el equilibrio pongo el pie y ya está .Pues ayer en todos los semáforos igual.
Llegué a la calle Pelayo donde se corría la carrera, que estaba cortada por un pasillo de gente esperando la llegada de los corredores.


Yo no veía nada así que aparqué la bici junto a un contenedor de basura que había pegado a la calle y me subí  encima, así podía vigilar la bici y ver la carrera. En ese momento se aproximó un super drag queen de dos metros y algo , corpulent@, muy llamativ@ con atuendo como los de las bailarinas de samba brasileñas , vamos que apreté el culo fuerte contra el contenedor de lo enorme que era, jeje, es broma , era una persona muy graciosa y le dio vida a la carrera.
Un hombre que tenía al lado del contenedor me preguntó que a que número de corredor apostaba y por supuesto dije que al cinco que siempre tiene premio.
La carrera fue un poco sosa por que solo había cinco corredores, hicieron el recorrido (la calle) dos o tres veces , la última con un bolso grande y ya está, tanto tumulto, tanto tanto para nada, pero por lo menos salí un rato y cogí la bici.





A la vuelta a casa vi un ferrari en Paseo del Prado, y claro yo tenía que demostrar que las bicis corren más que los ferraris en la ciudad respetando los semáforos, y efectivamente corren más y suenan mucho menos, vamos que me piqué respetando las normas , pero me piqué.Normalmente me pico con los autobuses a los que siempre adelanto  por las paradas que tienen que hacer, pero siempre respetando las distancias y las normas, y con cabeza.
Pues eso que por fin estoy de vacaciones y la cabeza no para de pedirme bici, así que este verano tengo pensado llegar a Cercedilla ¿lo conseguiré?  continuará........................

2 comentarios:

  1. Nada como ir más rápido que un Ferrari después de ver correr a la tropa en tacones.
    ¡Feliz Verano!

    Un saludo

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